Nacidas en el caos, forjadas en libertad
La marca STEEL no es solo un producto de la industria del calzado. Es una hija de los años 90, nacida en el momento en que Europa del Este respiró su primer soplo de aire tras cuarenta años de opresión comunista. Cuando cayó el Muro de Berlín y las calles de Varsovia, Praga y Budapest se inundaron de una ola de nueva cultura, música y resistencia contra el viejo orden.
Eran tiempos en los que una bota robusta significaba una actitud. La fuerza de la punta de acero simbolizaba la resiliencia con la que la juventud de aquella época se levantó para construir un mundo nuevo. Cada par de botas STEEL que salía de la fábrica en aquel entonces llevaba una parte de esa energía rockera pura y el polvo de las calles donde se escribía la historia.
Hoy, décadas después, STEEL permanece fiel a sus raíces. Son igual de duras, igual de auténticas y están listas para caminar por donde otros dudan.










